NUESTROS ORÍGENES

Cuando Wangari Maathai, ganadora del Premio Nobel de la Paz, recibió una propuesta de una empresa estadounidense para plantar 1 millón de árboles, la respuesta de Wangari fue simple: «Necesitamos mil millones de árboles».
Con estas palabras, lanzó la campaña de las Naciones Unidas en 2008. Cuatro años más tarde, el resultado fue asombroso: 12 mil millones de árboles plantados.
Tuvimos la responsabilidad de organizar la campaña de las Naciones Unidas en España, el país europeo más afectado por el cambio climático. Durante los primeros días de la campaña, el contador en nuestro sitio web registraba 384 árboles. Después de cuatro años de esfuerzos, nuestro contador marcaba más de 47 millones de árboles plantados, con más de 60,000 hectáreas restauradas.

NUESTRA MISIÓN

Reducir las emisiones parece un proceso lento y complejo, pero eliminar de la atmósfera parte de las emisiones que no reducimos es un acto simple y concreto, con un resultado medible. En este sentido, la ONU explica que la restauración de los bosques y tierras degradadas representa una de las soluciones más importantes y eficaces que tenemos hoy en día para frenar el cambio climático. Los bosques, solos, juegan un papel importante contra el cambio climático ya que almacenan el 40% de las emisiones mundiales de CO2, principalmente en los troncos de los árboles y el suelo.

Los 12 mil millones de árboles plantados durante la campaña de la ONU representan alrededor de 25 a 30 millones de hectáreas. Las Naciones Unidas piden ahora la restauración de 350 millones de hectáreas de bosques y paisajes degradados para 2030 y la gestión sostenible de los bosques existentes y de los recursos que nos brindan. Esto eliminaría entre 4,5 y 8,8 billones de toneladas de CO2 cada año, o sea hasta el 25% de nuestras emisiones. Sería un resultado decisivo para el clima. Más de 50 gobiernos ya se han comprometido con el objetivo de la ONU.

Arboreal invita al público a responder también a la llamada de la ONU para restaurar la naturaleza y eliminar las emisiones de CO2 de la atmósfera. Hemos empezado a crear el Cinturón Verde Mediterráneo, restaurando las tierras incendiadas y desertificadas del Mediterráneo. 

Hemos empezado a crear el Cinturón Verde Mediterráneo restaurando las tierras incendiadas y desertificadas del Mediterráneo. El Mediterráneo es un magnifico patrimonio natural que ofrece sus paisajes a los millones de personas que viven allí o lo visitan, pero también es una de las regiones del mundo que más sufre por el cambio climático..

El Cinturón Verde Mediterráneo es una importante restauración de la naturaleza, donde más se necesita, y sin duda representará la infraestructura verde más grande del sur de Europa contra el cambio climático. Restaurar las tierras del Mediterráneo es devolver a la naturaleza el papel que siempre ha desempeñado, el de mantener el equilibrio entre el hombre y el planeta. No es un acto de generosidad, sino un acto de responsabilidad y la mejor manera de invertir en el futuro.

CÓMO LO HACEMOS

Restauramos tierras deforestadas, desertificadas o incendiadas creando infraestructuras verdes con fuerte impacto medioambiental.

Las tierras que restauramos desempeñan un papel importante en el equilibrio medioambiental y luchan eficazmente contra el cambio climático gracias a la absorción de las emisiones de CO2y a la influencia sobre el clima local.

Restaurar además permite frenar la desertificación, reducir la erosión producida por la torrencialidad de las lluvias, mejorar la calidad y el flujo del agua, proteger la biodiversidad gracias a la rehabilitación del habitat y la conectividad ecológica.

Para una misma superficie, un bosque libera más agua en la atmósfera que el mar, de ahí la importancia crucial de los bosques para la formación de los climas.

ACTUACIONES PRINCIPALES

Creación, mejora y mantenimiento de la vegetación y medidas contra incendios forestales
Acondicionamiento al uso público con una infraestructura de pistas forestales y de la señalética para la orientación y la información.

Preparación del terreno

La repoblación tanto de zonas no arboladas como de zonas parcialmente arboladas se realiza con especies autóctonas, tras la preparación previa del terreno.

Distribución natural

Se respeta su distribución natural, siendo la densidad de plantación de alrededor 850 árboles por hectárea y un promedio de 3 a 4 especies diferentes por bosque.

Período de plantación

El período de plantación es aproximadamente de octubre hasta finales de marzo, según las temperaturas. Así, en Andalucía el periodo de plantación es más corto que en el norte del país. Son arbustos jóvenes, de un año o dos, a los cuales se suelen poner tutores y protectores.

El mantenimiento incluye la preparación de las infraestructuras de defensa frente a incendios forestales y los tratamientos silvícolas para conservar y desarrollar la masa arbórea. También creamos y mejoramos las sendas forestales con el fin de realizar las labores de gestión forestal necesarias para garantizar la protección y conservación del bosque, así como para el uso deportivo y recreativo.

SELECCIÓN DE ZONAS

Restauramos tierras sometidas a leyes nacionales, europeas e internacionales que garantizan una protección medioambiental total e impiden el cambio de uso. Nuestros técnicos forestales trabajan en colaboración con los servicios medioambientales de las administraciones públicas que gestionan los terrenos para identificar las zonas de actuación prioritaria.

Entre otros aspectos, se toma en cuenta el estado de degradación o de desertificación, el avance de la regeneración natural cuando hubo un incendio y el impacto medioambiental que va a conseguir la restauración.

Arboreal procede a los cálculos de absorción de emisiones de CO2 utilizando la metodología proporcionada por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, conforme a las directrices establecidas por la ONU.